Desde la curiosidad…

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Thomas Alva Edison

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En el verano de 1855, Thomas Alva Edison, de ocho años, fue expulsado de la escuela primaria por “soñar despierto”. Su maestra lo tildó de “estéril e improductivo”: a sus problemas de sordera parcial se sumaba que estaba siempre en las nubes.  Nancy, su madre, se ocupó entonces de la educación del joven Thomas, quien aprovechaba sus ratos libres para leer libros, revistas científicas y realizar experimentos.

Los más de mil inventos que patentó durante sus ochenta y cinco años –entre ellos, la lámpara de filamento incandescente y el fonógrafo– transformaron la vida de millones de personas. El desarrollo de su curiosidad infantil fue clave para la sociedad moderna. Más