Cordura…

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Por estos días me he convencido de algo extraño, pero real:  las horas -minutos y segundos-, han decidido modificar su duración, por tal razón, siento que estoy presa del tiempo. Soy testigo de como las horas y hasta los días, me resultan sumamente breves.

Por más velocidad que le imprima a mis actividades, no logro cumplir con todo.
Esta vorágine de ocupaciones varias en la que me encuentro, me dice que pocas son las alternativas para no terminar internada en un psiquiátrico.
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