Hola, ¿qué tal?…

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“-Hola ¿qué tal?: esa fue la simple frase que dije al entrar al negocio.
Debo admitir que al salir, pensé en que debería haber dicho un “buenas tardes” como corresponde y punto.

Una carga virtual para el celular y una golosina para Candorito era lo que buscaba, pero desconocía que tras estos simples requerimientos, se desataría una sesión de “terapia express” para la cual, nadie me había avisado…

La mujer que atendía comenzó a hablar sin parar, y yo sin saber que  hacer.
Tampoco expuse mi rostro de “te presto atención”, ¡¡juro que no!! Más