Yo no fui…

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Con el paso del tiempo, el hombre aprendió una serie de acciones tendientes -todas ellas- a salvar su pellejo con uñas y dientes.

Desde el ejemplo del hombre de las cavernas, que ante situaciones de riesgo extremo -en una simple búsqueda de alimento- debía enfrentarse con animales enormes y sanguinarios; sencillamente: era su vida o la del animal. Debía defender su pellejo mientras conseguía algo para echar al buche. Más