El profesor de música…

(Refrito)

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En épocas de estudiante de música, en mis inicios -hace siglos-, tuve la suerte de conocer a un maestro maravilloso, que con particular encanto, motivaba la búsqueda de la sensibilidad necesaria, poniéndonos a distancia de libros y teorías.

Recuerdo que en oportunidad de asistir a una de sus clases, fui testigo de una lección especial. Un alumno debía reconocer y diferenciar tonos mayores y menores, solo escuchándolos. Luego de varios intentos fallidos, el profesor lo observó y le dijo:
-Escuche m’ijito… ¡¡¡ESCUCHE Y SIENTA!!!

La nebulosa seguía instalada en el joven, mientras el profesor continuaba paseando sus dedos por las teclas de un piano solapado que le cantaba las respuestas.
Nuevamente, sin dejar de tocar le requirió:
-¡¡¡Digamé lo que siente!!!- mientras continuaban sonando acordes tristes. Más