Dentición…

.

Mis vacaciones se iniciaron con un acontecimiento muy particular: el sábado al mediodía, mientras masticaba un rico bocado de un asadazo espectacular, una astilla de hueso de vaca de por medio y scrach… ¡¡se me quebró un premolar superior!!

Por suerte fue una pequeña parte de la pieza dental, sin dolor y sin afectar lo estético, ya que siendo fin de semana, la cosa se hubiera complicado mucho intentando hallar al dentista. Más