Libres como el viento…

Refrito del 2007/2008

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Conjurando los días en los que la energía escasea, nuestra memoria puede recuperar  nítidas las imágenes de lo vivido y disfrutado en nuestra infancia.

Cada uno de nosotros atesora momentos de la niñez en los que ha sido feliz; desde algún aroma exquisito, hasta el sonido de risas plenas.
Nada de aquello debe perder su importancia, pues es necesario para evitar caer en apatías, esas que muchos adultos ventilamos frecuentemente. Más