Glándula publicitaria…

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En más de una oportunidad he confesado mi carencia de la glándula que permite entender las publicidades televisivas (?). Ya sea porque el mensaje de los comerciales  no es claro, o porque la que no tiene las neuronas claras soy yo: La cuestión es que el mensaje queda inconcluso dentro de mi mente, pues siento que los ingeniosos publicistas lo dirigen  a otras personas, entre las que no estoy incluida.

El consumo existe en función de las necesidades de la gente  o de las necesidades que las publicidades hacen creer que debemos tener… pero conmigo no funcionan. Más