El candor de los balances…

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Mientras ya todos venimos calzando la ojota, la sandalia o todo aquel calzado que nos brinde fresquitud plantal, y la realidad va tomando otro color con olor a bronceador y a pata suelta, indefectiblemente, esto nos significa que:  ya  estamos pisando el verano.
Y además, nos pone frente a otra realidad: termina otro año, llegó el calor, las fiestas están acá no más y debemos cambiar de almanaque. Más