¡¡Estás igual!!…

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A casi todos los mortales de este mundo les ha sucedido lo siguiente: ir caminando por una calle cualquiera, cuando de pronto parado delante, reaparece un viejo conocido.
El personaje encontrado, es de esos que se ha dejado de ver o frecuentar por diversos motivos; y tal vez, el sujeto en cuestión hasta haya merecido haber sido olvidado.
Entonces, en ese instante crucial en el que cara a cara las circunstancias y el presente producen el reencuentro, el primero en romper el silencio saluda y el segundo -luego de responder al saludo- sale con la frase insoslayable, la que a pura sonrisa y como queriendo ser justiciero con la situación, pronuncia a viva voz:
¡¡Estás iguaaaall!! Más