El séptimo día…

A veces el domingo es el momento ideal para las contradicciones. Pertenece al segmento de la semana más deseado por excelencia, junto a la noche del viernes y al sábado. El séptimo día goza de una fama muy especial y contradictoria.
En mi caso, es uno más, nunca me indujo al suicidio ni a la depresión. Desde hace unos años lo disfruto haciendo nada, pues con anterioridad, era otro día “laborable“. En la actualidad lo transito panza arriba, panza abajo, panza lateral izquierdo… o sea: a pura pachorra o haciendo lo que desee hacer. Más