¡¡Qué viaje!!…

Valiéndome de la demencia que padezco, suelo hablar con el televisor, con la radio y hasta reprocharle errores de sintaxis a algún columnista mientras leo el diario local. Doy fe que no consumo psicofármacos y que estas maravillas de mi mente pueden ocurrir tanto en privado, como en presencia de otros humanos.

¡¡Pero mirá vos (?), este tipo es un atorrante!!, digo a viva voz, mientras leo una noticia de actualidad y en mi cercanías no anda ni el gato.
¿Y quién te creés que sos, tilinga? – le digo al político que está mintiendo su discurso desde la pantalla del televisor, mientras el potus asiente, convencido de mi verdad… Más