El ratón Pérez…

La tradición lo indica: si a un infante se le cae un diente de leche, a la mañana siguiente encontrará DINERO bajo su almohada.
Es probable que esta costumbre pueda contaminar la mente de los niños, acercándolos al materialismo (?).
En realidad no lo se; seguramente exista una «bolsa de valores» en donde los dientes coticen por tamaño, ubicación o estado general, ¡¡vaya uno a saber!!
Mi hijo menor, inció su «otoño» dental el año pasado, con sus dos incisivos inferiores, y ayer, en la mañana del día del trabajador, «candorito» anunció a viva voz:

» – ¡¡ MIREN… MIREN… SHE ME CASHÓ EL DIENTE !!!!» (¡¡obviamente se afectó su fonética!!). Más