El tiempo no para…

¿Es que el tiempo no hace otra cosa que pasar a velocidades siderales?… ¡¡claro, total, verle caer los dientes de leche a un hijo no nos mueve ni un pelo!!, ¿verdad?…

No solo otro diente de leche amenaza con su partida en la boca del menor de mis herederos, sino que llegué a escuchar parte de una conversación que mi encantador hijo mantenía telefónicamente con un amiguito: Más