Consejos con candor…

En la actualidad sigo sin entender a las personas temerosas de la soledad, esos que toman el hecho de vivir sin compañía alguna, como un castigo del averno.
En lo personal desde mi tierna infancia busqué aislarme lo suficiente para disfrutar de cosas, que aún hoy, son de mi preferencia, entendiendo que al tomar distancia de otros evitaba “invadirlos” …
Defiendo fervientemente la independencia personal y jamás comulgué con la idea de la mujer que solo puede irse de la casa paterna “al casarse”, ¡¡siempre me pareció un concepto medieval!!!
Tampoco comprendo a los hombres que alardean de su independencia y libertad, mientras viven en constante cacería para encontrar a una mujer que los ayude a pagar los gastos de su casa, o para que les limpien, organicen ¡¡¡o les hagan la comida!!! Más