Vida de perros…

Ese día estaba nublado, era uno de los últimos días de una semana lluviosa, allá por fines de febrero, principios de marzo. Debo admitir que los días grises me encantan. ¿Por qué no?. Los días de sol radiante, con los pajaritos cantores y las flores multicolores, ya tienen la suficiente propaganda; pero los días grises están desprestigiados.
Como decía, día nublado y gris por todos los ángulos que se lo mirara. Imposible no ir a tomar unos mates a la playa, dije al pasar. Preparé el termo, el mate, unas galletas y ¡¡a la playa!!
El lugar elegido fue Kikiwai (al lado del balneario Waikiki, yendo hacia el Faro, zona Sur). Para los que no conozcan, ¡¡ustedes se lo pierden!! El lugar es hermoso, es otra imagen de esta ciudad, a diferencia de las playas céntricas. Lucen más libres, con mucha menos presencia de la mano del hombre, por eso me gustan. Más