El idioma del tiempo…

Las cosas con historia me fascinan. Las viviendas antiguas, los objetos que provienen de generaciones pasadas en una familia, a mi ver, son tesoros. He visto que muchos, a las antigüedades las cargan como una condena. Otros, en cambio las muestran y disfrutan con orgullo.

Hace unos meses tuve el privilegio de visitar una de las “mansiones” con historia de esta ciudad. La misma no pertenece al circuito de museos o de viviendas que se puedan visitar por pertenecer al patrimonio arquitectónico local, no, lo mío fue una mezcla de casualidad y suerte.
Junto a quiénes me habían invitado a conocer este hermoso lugar, un día de llovizna de primavera, pude entrar y deslumbrarme con todo lo que había allí. Mis manos cargaban felices la cámara de fotos.
A mí alrededor todo hablaba el idioma del tiempo. De personas que ya no están. De risas que se habían ausentado hacía mucho. Más