¡¡Ahh… premio!!…

En esta oportunidad y por un muy bajo costo (?) estoy entregando un premio. El mismo va junto al deseo de que el candor continúe en sus blog, ¡¡tanto como en sus vidas!!!

Este premio es único y sin reglas… como el candor. Más

Ese día…

Ese día había despuntado bello. Con varias compañeras de curso decidimos “ratearnos“. Éramos buenas alumnas de quinto año secundario, con padres que nos permitían faltar si así lo deseábamos.
Pero ese día, fuimos hasta la puerta del colegio y no entramos. Nos fuimos a desayunar a un café y luego a charlar a la playa.
Al la hora habitual de salida, fuimos hasta la escuela, para conocer las novedades. Grande fue mi sorpresa cuando una compañera que había estado en clase me dijo:
“- ¡¡vinieron tus viejos!!, te estaban buscando porque te olvidaste las llaves, ¡¡¡tarada!!!”
Esas malditas llaves, pero… ¿a donde debían ir mis padres si pasaron por el colegio?. Más

El tiempo no para…

¿Es que el tiempo no hace otra cosa que pasar a velocidades siderales?… ¡¡claro, total, verle caer los dientes de leche a un hijo no nos mueve ni un pelo!!, ¿verdad?…

No solo otro diente de leche amenaza con su partida en la boca del menor de mis herederos, sino que llegué a escuchar parte de una conversación que mi encantador hijo mantenía telefónicamente con un amiguito: Más

La espera…

… … …

Estaba transcurriendo el cuarto mes de embarazo.
De pronto y por puro gusto, me puse a cantar una canción. En ese instante pude percibir sus movimientos. Eran nuevos y especiales. Ante la avalancha de sensaciones que recibía mi cuerpo hice silencio y, sus movimientos se aquietaron… Más

Madre hay una sola…

Habiendo confirmado la necesidad de sobrellevar el día a día con calma, mantengo mi paciencia en un decoroso buen nivel. Nada de escatológicas referencias a lo mundano con lo que todos, en mayor o menor medida, debemos tratar; mientras continuamos transitando con apacibles caras de nada por la superficie del planeta.
Lejana a realizar una referencia a la actualidad nacional o internacional, los minutos de un ser humano como yo, transcurren sin otra proridad que la de llegar con vida al final de una jornada.
Como se puede apreciar, lo mío viene así, sin demasiadas pretensiones. Más

Consejos con candor ll…

Seguimos continuando…

Después del éxito logrado con la pequeña reseña del “Compendio de Filosofía Candorosística”, no puedo menos que continuar con la saga de extractos, para que ustedes, sigan regocijándose (?).

Hoy: El amor…

Ante la infinidad de consultas, resolví hablar sobre este sentimiento tan particular en sucesivos capítulos.
Para empezar debo decir que se trata de un tema inquietante como pocos. Lejos de erigirme en una sabedora de temas amorosos, considero que después de haber vivido una serie de acontecimientos afectivos en mi vida, más que dar un buen consejo, ya estoy para saber como vivir en paz. Más

Consejos con candor…

En la actualidad sigo sin entender a las personas temerosas de la soledad, esos que toman el hecho de vivir sin compañía alguna, como un castigo del averno.
En lo personal desde mi tierna infancia busqué aislarme lo suficiente para disfrutar de cosas, que aún hoy, son de mi preferencia, entendiendo que al tomar distancia de otros evitaba “invadirlos” …
Defiendo fervientemente la independencia personal y jamás comulgué con la idea de la mujer que solo puede irse de la casa paterna “al casarse”, ¡¡siempre me pareció un concepto medieval!!!
Tampoco comprendo a los hombres que alardean de su independencia y libertad, mientras viven en constante cacería para encontrar a una mujer que los ayude a pagar los gastos de su casa, o para que les limpien, organicen ¡¡¡o les hagan la comida!!! Más

Vida de perros…

Ese día estaba nublado, era uno de los últimos días de una semana lluviosa, allá por fines de febrero, principios de marzo. Debo admitir que los días grises me encantan. ¿Por qué no?. Los días de sol radiante, con los pajaritos cantores y las flores multicolores, ya tienen la suficiente propaganda; pero los días grises están desprestigiados.
Como decía, día nublado y gris por todos los ángulos que se lo mirara. Imposible no ir a tomar unos mates a la playa, dije al pasar. Preparé el termo, el mate, unas galletas y ¡¡a la playa!!
El lugar elegido fue Kikiwai (al lado del balneario Waikiki, yendo hacia el Faro, zona Sur). Para los que no conozcan, ¡¡ustedes se lo pierden!! El lugar es hermoso, es otra imagen de esta ciudad, a diferencia de las playas céntricas. Lucen más libres, con mucha menos presencia de la mano del hombre, por eso me gustan. Más

El idioma del tiempo…

Las cosas con historia me fascinan. Las viviendas antiguas, los objetos que provienen de generaciones pasadas en una familia, a mi ver, son tesoros. He visto que muchos, a las antigüedades las cargan como una condena. Otros, en cambio las muestran y disfrutan con orgullo.

Hace unos meses tuve el privilegio de visitar una de las “mansiones” con historia de esta ciudad. La misma no pertenece al circuito de museos o de viviendas que se puedan visitar por pertenecer al patrimonio arquitectónico local, no, lo mío fue una mezcla de casualidad y suerte.
Junto a quiénes me habían invitado a conocer este hermoso lugar, un día de llovizna de primavera, pude entrar y deslumbrarme con todo lo que había allí. Mis manos cargaban felices la cámara de fotos.
A mí alrededor todo hablaba el idioma del tiempo. De personas que ya no están. De risas que se habían ausentado hacía mucho. Más

Anton Pirulero…

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Desde niños vamos vislumbrando vocaciones, junto a los deseos por cumplir infinidad de sueños. Además de la amplia lista de cosas que intentamos poder lograr están también las que no haríamos ni bajo amenaza de muerte.
Muchos de nosotros tenemos en claro las metas que nos parecería magnífico lograr, sospechamos cuales nos harían felices. Pero también tenemos una lista negra de cosas que siempre estarán lejos de nuestros deseos… Más