El escarmiento…

…sigo de anécdotas, che!!!!

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Hoy rescato una “casi fábula” para compartir acerca de los escarmientos.

Hace muchos muchos años mi padre contó lo siguiente.
Frecuentemente acudía a la carnicería de un amigo. Lugar en el que aprovechaba a charlar, tomarse unos mates y departir amistosamente con los clientes del negocio.
Ya conocía a los habitués del lugar:… “la gorda de enfrente del taller”, “la petiza de al lado de lo del Negro”, el “tarta”, “Doña Herminia”, la “SEÑORITA de la noche” además de otros tantos que desfilaban por aquel local en busca de alimento rico en hierro… Más