Lo he dicho: ya no voy por el mundo con mis puños apretados clamando justicia ni equidad. Ni mi talante es lo aguerrido y enérgico que supo ser. Tampoco paseo mi sonrisa como publicidad de dentífrico todo el tiempo. Sucede que llevar adelante ciertos comportamientos, requieren de una energía que ya no tengo o no [...]





Dicen que dijeron...