
El candor no abunda, así son estos tiempos. Podríamos también adjudicar esta situación, a la mirada de quien analiza la realidad circundante de manera subjetiva… (?).
Por cuestiones marketineras, el candor no tiene prensa. Los comerciales que utilizan bebés sonrientes, lo hacen para vender pañales. Y si la imagen que vemos es de un simpático anciano, es para aumentar las ventas de analgésicos o de “Corega”. No pidan mucho más. Lo sabemos, eso no es realmente candor… … continue reading this entry.




